Resumen rápido:
- ❌ Subestimar el impacto del frío en la energía y la digestión.
- ❌ Llevar alimentos imposibles de comer en condiciones invernales.
- ❌ Beber muy poco para conservar el agua “por si acaso”.
- ❌ Gestionar el avituallamiento como en una salida de trail de verano.
- ❌ Sobrecargar el estómago en lugar de estabilizar la energía.
1. Pensar que “el frío quita el apetito, así que es normal comer menos”
En esquí de travesía, muchos se dicen: “No tengo hambre, así que no necesito comer”. Es el error más común.
👉 El frío enmascara el hambre, pero no elimina la necesidad energética. Tu cuerpo, sin embargo, quema más carbohidratos para producir calor.
Riesgo:
- Disminución de la vigilancia en el ascenso
- Pérdida de coordinación en el descenso
- Hambre repentina, incluso a baja velocidad
💡 Solución: anticiparse con pequeñas tomas fáciles de ingerir. Ejemplo ideal: K2 frutas secas y frutos secos (no se congelan, son digestibles, energéticos).
2. Llevar alimentos inadecuados para el frío
Segundo error: llevar productos que se vuelven duros, quebradizos o incomibles por debajo de 0°C.
🎿 En esquí de travesía, debes poder comer:
- sin quitarte los guantes,
- sin detenerte 5 minutos en el viento,
- sin esperar a que tu snack se descongele.
A evitar:
- Geles líquidos que se solidifican
- Barritas demasiado azucaradas / pegajosas
- Snacks ricos en agua
A priorizar:
- 🍫 Barritas COOKNRUN → suaves incluso frías
- 🧂 Ultra Crackers → perfectos para temperaturas negativas
- 🥭 K2 → ultra fiables en el frío
Estos formatos evitan la pérdida de tiempo, la pérdida de calor… y la pérdida de energía.
3. Creer que “la hidratación no es tan importante en invierno”
Error importante: reducir la hidratación porque “no se suda”. En esquí de travesía, se pierde mucha agua por la respiración (aire seco, altitud, ritmo cardíaco elevado).
Consecuencias:
- Dolores de cabeza
- Náuseas
- Pérdida de lucidez (peligroso en el descenso)
- Disminución de la potencia muscular
Soluciones eficaces:
- Beber en pequeños sorbos regulares
- Llevar una bebida tibia
- Evitar las bebidas heladas en la cantimplora
👉 Una infusión caliente (infusiones bio COOKNRUN) en un termo es ideal: hidratación + calor interno + digestión facilitada.
4. Razonar “como en trail”, cuando la fisiología es diferente
Es el error más típico entre los corredores que se inician en el esquí de travesía. El esquí de travesía no es trail nevado: es un deporte de montaña con frío + altitud + esfuerzo de propulsión.
Diferencias importantes:
- ❄️ Mayor gasto energético
- ⛰️ Mayor uso de carbohidratos
- 🌬️ Digestión ralentizada
- 🥶 Hambre enmascarada
Por lo tanto: copiar tus hábitos de trail = mala idea.
Enfoque más adaptado:
- pequeñas porciones frecuentes,
- formatos digestibles,
- alternancia de dulce natural + salado ligero.
Un ejemplo perfecto en la cima: una sopa caliente + Ultra Crackers → calor + sodio + energía estable.
5. Comer “algo grande” en lugar de reabastecerse inteligentemente
Muchos piensan que se necesita una comida real para mantenerse: sándwich, barrita masiva, tableta de chocolate… → Mala estrategia.
En altitud y con frío, los grandes volúmenes de alimentos:
- se digieren mal,
- crean pesadez,
- ralentizan el ascenso,
- disminuyen la oxigenación muscular.
La regla ganadora:
Avituallamiento ≠ comer mucho. Avituallamiento = comer regularmente.
¿Cuándo es útil una comida real?
Únicamente durante una parada larga (refugio, cima, vivac).
Y ahí:
→ Formato perfecto: caliente, digestible, ecológico.
En resumen
La nutrición en esquí de travesía no es una cuestión de cantidad, sino de timing, de digestibilidad y de adaptación al frío. Evitar estos 5 errores cambia radicalmente la calidad de tu salida.
Con K2, Ultra Crackers, Barritas COOKNRUN y las comidas Vivac, mantendrás una energía estable incluso en las condiciones más exigentes.
Foto: ©Blandine Reynaud